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miércoles, 4 de junio de 2008

Fe-de-ri-co. Estoy sonriendo.


Ahora que estamos en plena campaña de desgaste a Federico, recuerdo lo que escribí tras la presentación en Mollet, en enero del 2006, del partido Ciudadanos C's:

Simplemente haceros llegar mi opinión sobre lo que viví en Mollet, aunque haya pasado ya algún tiempo, y por supuesto, agradecer a los ponentes su presencia y opiniones.

Tuve la suerte de asistir con mi esposa a la presentación que realizó Ciutadans de Catalunya en Mollet el pasado día 25 de enero. Me gustó mucho entrar rodeado de Mossos y Municipales. Hacía mucho tiempo que no veía algo parecido. Y sí. También eché de menos –un poquito- a esos “simpáticos” maulets de camisa parda.

Ana Nuño, Francesc de Carreras y Albert Boadella realizaron sus discursos con los que no puedo estar más de acuerdo. Cada uno con su estilo y brillantez característica. No obstante, tras las exposiciones surgió el coloquio. Y en el coloquio la controversia.

Parece que muchas de las personas que asistieron siguen teniendo pavor a ser llamados “fachas”. Lo siento por ellos. No se dan cuenta que es poco precio, por disentir del pensamiento único en Cataluña. Por supuesto que es molesto, falso, insultante, ridículo, demagógico, y todo lo que se quiera. Pero te lo van a decir igual, porque te alejas de su pensamiento. Ya lo narró magistralmente Boadella, cuando nos contó lo de la pintada del teatro de Figueras, y por qué nadie se atreve a borrarla. Qué te llamen facha, es lo menos malo que puede ocurrir. Me niego a estar a la defensiva por ello. Debe perderse el miedo a que te llamen facha. Te lo van a llamar igual en el momento en que les contradigas.

A mi, por ejemplo, no me avergüenza defender a la COPE en Cataluña, ni decir que escucho a Federico –dicho así, por el nombre- cuando ven los auriculares colgando sobre mis hombros. Disfruto viéndoles que muecas ponen al escuchar Fe-de-ri-co, el innombrable. Les digo Fe-de-ri-co. Y sonrío. Se lo que piensan, y aún así, hay que decirlo más veces. Fe-de-ri-co. Es una gran terapia. Merece la pena seguirla. Reivindico un país en el que se pueda escuchar a Federico sin que cualquiera se crea con derecho a insultarte. ¿Es mucho pedir? Fe-de-ri-co. Estoy sonriendo.

Animo también a los intelectuales del movimiento cívico a que, aunque piensen retirarse lo antes posible –casos de Boadella, y de Nuño- por favor, no lo digan. El efecto que produce el anunciar que uno se quiere ir antes de que eche a andar el recién nacido, es desagradable, sugiere falta de compromiso con los asistentes. Aunque todos sepamos que efectivamente, los artistas volverán a sus teatros, y los profesores a sus cátedras, y os agradezcamos enormemente que ahora nos dediquéis –os dediquéis- vuestro tiempo. No es el momento de decir que uno se irá pronto. No hace falta decirlo. Todos lo sabemos.

Cuando el socialismo abraza la democracia produce espacios socialdemócratas. Todos somos socialdemócratas. Incluso el PP es socialdemócrata (ya ni siquiera es democristiano) en cierto sentido. Si se pretende acudir a unas elecciones ¿Se está dispuesto a renunciar a los votos de esos sectores? ¿No les gustaría llegar a una entente cordiale con Vidal Cuadras? A mí, desde luego que sí.

Pero cuando el socialismo se confabula con el nacionalismo, produce los monstruos que algunos eufemísticamente denominan “social-nacionalismo”, y que no es otra cosa que “nacional-socialismo” químicamente puro. El ideal nacional justificado por lo social desemboca en totalitarismo. En fin, aquí hay tema para una Tesis. Por supuesto es sólo una opinión. Pero que se ajusta a la realidad actual como un guante a una mano. ¿No estamos dispuestos a entender y aceptar a “fachas” como yo? ¿Tendré que elegir entre vosotros y Vidal Cuadras? Vidal gana de calle. Lleva diciendo lo mismo que vosotros mucho más tiempo. Le ha costado “destierros” y el hombre sigue diciendo lo mismo. No se atreven a defenderlo ni en el PP, donde ponen a un nacionalista descafeinado como Piqué.

¿Queréis mi voto?

Esta es la cuestión.

Compartimos agravios. ¿Compartimos soluciones?

Seguiré pendiente de vuestras presentaciones, y quizás acuda a alguna otra. Ya se que en los medios catalanes no saldréis mucho. Y a la hora de votar, me lo pensaré.

Un saludo y muchas gracias. Gracias por vuestra opinión. Gracias por atreveros a decirla.

domingo, 1 de junio de 2008

Camino de Servidumbre (The Road to Serfdom)


Ruiz-Gallardón invita a su partido a obviar el 11-M y a huir de la radicalización

ABC 8 de junio de 2006 MADRID. CRISTINA DE LA HOZ . No responder a la «radicalidad de la izquierda» con más radicalidad y atacar al Gobierno no por lo que hizo o dejó de hacer entre el 11 y 14 de marzo del año 2004, sino por su gestión posterior, fueron las dos ideas que abanderó ayer el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, durante su intervención en el Foro ABC-Deloitte. En una prolija intervención -marcada en su primera parte por la política municipal y en la segunda por un análisis general de la situación política-, Gallardón también salió en defensa cerrada de la estrategia de Mariano Rajoy ante el «proceso de paz» y comentó que la ruptura es «reversible» siempre y cuando el Gobierno rectifique su decisión de dialogar con Batasuna.

Muy crítico con el Ejecutivo, defendió que el PP no afronte su estrategia «haciendo balance de lo ocurrido entre el 11 y 14-M, sino desde el 14 de marzo» bajo al argumento de que hay suficientes elementos de crítica sin necesidad de centrarse en aquellos días, tal y como parecen hacer otros dirigentes de su partido. No fue la única recomendación que trasladó a sus correligionarios, muchos de ellos presentes en el almuerzo. «El mayor peligro que corre el centro-derecha es que ante la radicalidad de la izquierda, incurramos nosotros también en radicalidad, que nos contagiemos del adversario. Es necesaria la denuncia tajante y el discurso firme, pero basado en la moderación», defendió.

«Moderación más firmeza»
En respuesta a la pregunta que, en este sentido, le hizo el director de ABC, José Antonio Zarzalejos, el alcalde explicó que «sólo desde la moderación es creíble la firmeza y nosotros debemos ser firmes ante la agresión. Sería un error tremendo que nos contagiáramos». Al hilo de esta reflexión, apeló a su ya acuñada teoría de que «los que más gritan son los más sectarios», para subrayar a continuación que el que tiene «ideas, convicciones e ideales disfruta con el diálogo porque no es un débil de pensamiento». Gallardón quiso hacer así posible la ecuación «moderación más firmeza de argumentos».

Tras aclarar las cuestiones formales de cómo debe ser, a su juicio, la oposición popular, entró en el «fondo» al defender que al Gobierno socialista «se le debe sustituir por su mala gestión», por lo que volver al debate del 11-M «puede distraer de los enormes errores que ha cometido» además de hacer pensar que «no tenemos argumentos, que los tenemos y muy sólidos». Para ello es necesario, además, hacer propuestas de futuro o, como él dijo, «convocar al futuro» a los ciudadanos. «¿Eso significa dar por bueno lo ocurrido entre el 11 y el 14 de marzo?, no» se contestó a sí mismo, pero con el anhelo de que esos hechos no lastren el futuro de su partido. Así, afirmó que después de las elecciones autonómicas y municipales, «el PP debe ganar las generales y conseguir que Rajoy sea presidente del Gobierno» pero no para devolver a los españoles, dijo, «el nivel de confianza en el país que han tenido hasta hace bien poco, sino para elevarlo aún más». Tras alertar de que no sirve un «discurso de retorno», aunque éste no viniera acompañado de rencor, los españoles «no nos votarán por lo que hicimos» si no por lo que puedan ofrecer de nuevo.

Esta visión de la actuación política marca, sin duda, una estrategia diferenciada respecto a muchos dirigentes significativos de su partido, algunos de los cuales comparten con él la reunión de «maitines», núcleo duro del PP en el que sus componentes «ayudamos a Rajoy a conformar una propuesta».

Unidad de criterio
Donde no hubo ninguna disparidad de criterio respecto a la línea oficial del partido fue a la hora de evaluar la marcha del «proceso de paz» y la ruptura de relaciones Gobierno-PP. Primera puntualización: «Quien ha roto es Zapatero. Está haciendo aquello para lo que no está autorizado porque tiene un mandato del Parlamento. Es cierto que se ha producido la ruptura pero no por quien se mantiene en el mismo sitio», esto es, Rajoy.
Pregunta del director de ABC: «¿Es una situación reversible». Respuesta del alcalde: «Es reversible en cuanto se produzca una rectificación, que ojalá haya porque nadie lo desea tanto como Rajoy». No obstante alertó del riesgo de caer en el «error más importante de una generación» si el proceso se aborda desde «un espacio acomodaticio y anestesiando el dolor con una promesa de que no se va a volver a repetir», en lugar de hacerlo desde el respeto a los que han sufrido.

Tras alegar que quien ha roto las reglas del juego no ha sido el PP, ni siquiera el PSOE, sino el Gobierno, de modo que residencia toda la responsabilidad en la persona del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que acudirá a la manifestación de la AVT del sábado desde la «firmeza de las convicciones» e hizo un llamamiento para que haya un apoyo popular mayoritario.

Para terminar era cuestión obligada interrogarle sobre su voluntad de simultanear el Ayuntamiento con la política nacional desde un puesto en la lista de Mariano Rajoy a las elecciones generales. En este sentido, señaló que si los madrileños le eligen para otros cuatro años «haré cualquier cosa que me pida mi partido que no sea incompatible» con su responsabilidad en el Ayuntamiento. Dijo tener como «objetivo vital» que Rajoy sea presidente del Gobierno y él espera acompañarle en ese intento desde el puesto en la lista que su líder decida, eso sí, «cuanto más cerca, mejor».



Los comentarios a este artículo publicado en ABC el 8 de junio del 2006 le han supuesto una querella a Federico Jiménez Losantos por parte de Alberto Ruiz-Gallardón. (PP)

Ruiz-Gallardón (PP) no se ha querellado contra el diario ABC, ni contra Cristina de la Hoz, la periodista que lo publicó.